¿Me perdí?
14 septiembre 2026
Laura nos explica: «Últimamente pienso mucho en lo que quisiera ser y en qué hacer con mi vida. No sé qué hacer con este año sabático, ni cómo terminé sintiendo que no tengo una vocación. No sé cómo terminé otra vez sintiéndome tan perdida. Tengo miedo de mi futuro, de mí misma, de que mi novio me deje, de que cambien demasiadas cosas… tengo tantos miedos que a veces ni siquiera quiero pensar en ellos. A veces solo quiero fundirme en mi cama y fingir que soy una adolescente normal, sin sobrepensar todo, sin sentir miedo por cada cosa que pueda pasar. Quisiera que alguien simplemente me dijera qué hacer, quién soy o qué se supone que debería ser. Siento que tengo que encontrar una vocación, pero no sé ni por dónde empezar. Toda mi vida me sentí “lista” porque sacaba buenas calificaciones y porque siempre me fue bien en la escuela, pero, siendo sincera, nunca hubo algo que realmente me apasionara. Nunca sentí eso de “esto es lo que quiero hacer toda mi vida”. Y ahora que ya no tengo la escuela como estructura, siento que no sé quién soy sin eso. Además, siento que mi dependencia emocional hacia mis relaciones me ha dejado con muy poca motivación para hacer cosas por mí misma. Sé que mi novio me ama, lo sé. Pero a veces siento que no necesito solamente ser amada o que me lean; necesito sentir que también me escuchan. Extraño cómo era todo antes. Extraño las rutinas, hablar más, sentir que teníamos más tiempo. Sé que por su escuela ahora es más difícil y que para mí quizá parece más fácil porque no estoy estudiando en este momento, pero aun así tengo miedo. Tengo miedo de que se vaya, de que cambie, de que cambien tantas cosas entre nosotros. Sé que tengo que aprender a comunicarme mejor. Sé que no puedo explotar cada vez que tengo miedo y que también tengo que ser paciente, porque lo amo y sé que él tiene su propia vida. Pero también necesito sentir que me ama de verdad, no solo saberlo en mi cabeza. Él me ayuda a sentir que tengo un propósito, pero no quiero que él sea mi único propósito. Quiero encontrar algo que sea mío, algo que me haga sentir que soy más que mi relación, más que mis miedos y más que esta etapa en la que estoy tan perdida. Solo… no sé qué hacer conmigo ahora mismo. Estoy tan perdida que quisiera que alguien pudiera decirme hacia dónde ir, porque por primera vez siento que no tengo idea de quién quiero ser.»
Hola Laura,
Tu problema es que tienes demasiado tiempo libre. El año sabático te está haciendo más mal que bien; el hecho de no tener una rutina y haber disminuido tu nivel de interacción social están provocando que te encierres en ti misma y te quedes en un bucle que no te lleva a ninguna parte.
En la adolescencia poca gente tiene una vocación definida. De hecho la mayoría de la población no tiene una vocación en su vida, o si la tiene, tampoco se pueden dedicar a ello porque lo primero son las cosas del comer. O sea que no te tortures por no tener una vocación hoy en día.
Por lo que escribes me parece que tu novio se ha convertido en la persona en quien estás descargando todas estas inquietudes. Y él también estará percibiendo que te estás metiendo en un bucle que no tiene fin, y poco a poco se irá cansando de que siempre sea lo mismo. Si le exiges demasiado lo vas a perder.
Así que tienes que cambiar. Entiendo que ahora mismo no puede poner fin a este año sabático poniéndote a estudiar, por lo que deberás econtrar otras actividades que llenen tu día a día.
Lo que yo te sugiero es:
- Que te hagas un horario y lo respetes.
- Que te levantes temprano por la mañana y que te vayas a dar un paseo o hagas alguna actividad que active tu cuerpo.
- Que dejes las redes sociales de costado, no pierdas tiempo mirando Instagram o TikTok que solo sirven para oxidar el cerebro. Visita la biblioteca y lee; aprende cosas que te abran la mente.
- Que te apuntes para realizar algún voluntariado; tienes capacidad y tienes tiempo, pues dáselo a los demás para que sus vidas puedan ser mejores. Te sentirás bien y además interaccionarás con otra gente.
- Que te apuntes a algún curso de manualidades, o algún taller de baile, etc.
- Que mires en tu ciudad si hay grupos de jóvenes que se encuentran para hacer actividades. Quizá puedas ir al ayuntamiento y preguntar. Seguro que hay sitios donde los jóvenes se encuentran y lo pasan bien.
- Que te ofrezcas para ayudar a tus familiares en las cosas de la casa
- Que dejes de pensar en tí misma y pienses en los demás. Piensa en cómo puedes hacer para que se sientan mejor.
- Y que des gracias. Porque aunque ahora estés en un momento de cierto vacío emocional, puedes considerar que eres muy afortunada de tener la vida que tienes.
Este bache en el que estás pasará…y quedará solamente un recuerdo. No eres la primera y tampoco serás la última persona que padece una situación así; tus circunstancias actuales y tu capacidad mental tehan metido en este bucle, pero por suerte tienes las herramientas para tirar adelante. Aprovecha la suerte que tienes.
Mucha fuerza!
P.D. Si crees que este mensaje te sirve, piensa que lo único que te pedimos es que actúes con los demás de la misma forma que actuamos contigo. Es decir, intentando ayudar sin pedir nada a cambio