Soy una inútil

6 marzo 2026

Verónica nos cuenta: «Honestamente he estado en piloto automático desde que salí de la preparatoria. Ahora tengo casi 24 años y me siento tarde para todo. Veo a los demás chicos de mi edad viajando por el mundo o graduándose. Y me siento como un parásito. Siento que pronto volveré a caer en ese pozo de la mediocridad y el conformismo. Me la he pasado de trabajo en trabajo para poder sobrevivir porque mi familia es de bajos recursos y no puedo dejar de trabajar. ¿Qué puedo hacer? :(«»


Hola Verónica,

Yo no creo que seas una inútil: llevas unos cuantos años trabajando para poder tirar adelante, cosa que tiene mucho mérito. Lo que sí que puedes afirmar es que no has tenido la misma suerte que otras personas de tu edad que como dices viajan por el mundo o se gradúan.

Es demasiado tarde ya? No. Pero debes establecer una estrategia, debes marcar un camino que seguir centrando tus esfuerzos para alcanzar tu objetivo.

Primero identifica a qué te gustaría dedicarte. Pero sé realista, no busques cosas imposibles de conseguir.

Y después marca una hoja de ruta. Necesitarás formación académica? Pues entonces busca una universidad en línea que te permita simultanear trabajo y estudios, y mira si para gente que no tiene tantos recursos hay algún tipo de ayuda a la que te puedas acoger.

O tal vez no te haga falta seguir estudiando. Hay oficios que se aprenden trabajando en ellos. Y con los cuales se puede ser feliz y ganar un salario digno.

Pero lo que seguro que no reportará ningún beneficio será el lamento, tampoco la autoflagelación. Tienes la circunstancia que tienes, naciste en una familia con pocos recursos, y esto no lo puedes cambiar. Pero esto no quiere decir que seas peor que los demás.

Porque al final el verdadero sentido de la vida es maximizar tu impacto positivo en los demás. Tanto da como lo consigas. Y tu como todas las personas, tienes un potencial que debes aprovechar.

Muchos ánimos!


P.D. Si crees que este mensaje te sirve, piensa que lo único que te pedimos es que actúes con los demás de la misma forma que actuamos contigo. Es decir, intentando ayudar sin pedir nada a cambio